Fantasías de aerosol y guerrilla callejera

Esto no es una crítica de libros. Se trata más bien de una crónica de ideas y sensaciones surgidas a raíz de la lectura de la incursión grafitera del gran cocinero mayor de thrillers españoles, el best-seller Pérez Reverte. Su último libro, El francotirador paciente, se arropa de un contexto de fantasía callejera de intrigas y crímenes entre escritores de grafitis inverosímiles, editores, empresarios y una mezcla de Anonymous y James Bond a la que le sobre casi todo, incluso la protagonista lesbiana con venganza personal incluida. Pero si no hubiera sido por su ingrediente graffiti lo habría dejado a medias. Os cuento.

Me enteré por la prensa y amigos que Pérez Reverte se había estado documentando con varios escritores de graffiti sobre lo divino y humano que se esconde detrás del graffiti y el arte urbano en todas sus expresiones. Entre los escogidos estaba Suso 33, amigo y protagonista del documental Aerosol – que hice hace ya casi diez años y en el que me sumergí casi desde cero en la cultura del graffiti español -. A raíz de un extenso reportaje publicado en El País Semanal, en el que se recogía el encuentro entre el escritor, varios de los asesores que había tenido, y Suso33 – que luego me comentaba se había sentido un poco el convidado de piedra – me asaltaron los mayores temores. Sencillamente porque la magia del graffiti es tan rica y sencilla que pocas veces ha dado buenas ficciones. Salvo las de “Wild Style” y algunos momentos de “Beat Street“, por romanticismo, cada nuevo intento ha tropezado estrepitosamente. Sobre todo porque en cada ocasión se peca de lo mismo: forzar la realidad para crear drama y crímenes mayores de los que en realidad se viven. Por eso nada supera “Style Wars“, el grandioso documental de Tony Silver y Henry Chalfant

Aprovechando un viaje familiar en el que me he propuesto descansar mucho y leer aún más, me compré el libro en el aeropuerto de Barajas – mea culpa, me había propuesto ayudar con esos euros a la única librería de mi barrio – y a los pocos minutos de despegar ataqué las primeras líneas. Que Pérez Reverte me perdone, pero esas primeras palabras arrancaron una carcajada sonora en medio del zumbido del pequeño avión en el que íbamos. Parecía una burla de lo que vulgarmente se llama novelización de la realidad:

“Eran lobos nocturnos, cazadores clandestinos de muros y superficies, bombarderos sin piedad que se movían en el espacio urbano, cautos, sobre las suelas silenciosas de sus deportivas…”

A continuación sigue una escena poco creíble de duelo hostil para tachar una pieza de un aún más inverosímil personaje, el Sniper protagonista del libro. Más bien motor de la trama, ya que la protagonista es una experta en arte lesbiana que una vez tuvo una historia romántica con una fallecida artista de graffiti, historia que será decisiva en la resolución de una trama de viajes, violencia, acciones de graffiti que ni Banksy se tragaría, empresarios que contratan sicarios, etc. Digo que el tal Sniper es inverosímil porque nada de lo que dice, su vandalismo guerrillero, su liderazgo para convocar acciones colectivas de grafiteros que a veces causan muertes, o el estilo que describe sus trabajos encajan con nada de lo que conocemos y valoran los artistas de graffiti. De hecho nadie en su sano juicio se llamaría así: es demasiado largo y demasiado tonto. Pero no pasa nada: la ficción es ficción, y la verosimilitud no es exigible. Aunque ayuda, sobre todo si ha habido una investigación, un ánimo de acercamiento a la realidad, y un deseo de respeto a una realidad maltratada por la mayoría como sucede con el graffiti.

A pesar de las referencias a Muelle, Zeta, Suso33, algunos reportajes, técnicas como el palancazo, la mayoría de las situaciones patinan. Se le notan las ganas a Reverte de que el graffiti sea más vandálico y guerrilla de lo que no es, que haya sangre, lucha. Se habla de las crews como pandillas casi mafiosas – eso sí, en la parte que se desarrolla en Nápoles – y en general se evitan referencias importantes a los logros tanto del graffiti español – es terrible la ocasión desperdiciada al mencionar la histórica presencia española en la acción de la Tate Modern -, y no se entiende porque no se habla de galerías, películas, artistas que cabrían perfectamente en el libro. ¿Por qué señor Reverte?

Por último, la trama y el lenguaje son bastante flojos. Me lo he leído en un par de días – nada como estar de vacaciones – y he enganchado a continuación con el super éxito del momento: La verdad sobre el caso Harry Quebert, de Joel Dicker. Eso sí que es enganchar y fluir con palabras, acciones y verosimilitud. Hubiera sido deseable quizás haber tenido un Dicker para contar y toquetear mejor el graffiti español en novela. O habrá que esperar a una ocasión mejor.

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11 comentarios en “Fantasías de aerosol y guerrilla callejera

  1. No puedo estar más de acuerdo con cada una de las palabras aquí escritas. Y todo esto con el mayor de los respectos hacia el escritor!
    Un saludo!!

  2. reverte apesta a dinero ! hay gente que se quiere aprovechar de la buena voluntad de los pintores, a mi un representante del PP de Cedeira ” me ofrecio 150 euros por pintar el pueblo con frases contra la alcaldia que en aquel momento tenia el psoe, ya sabeis donde le dije que podia meterse la pasta

  3. El poder, los medios de comunicación usan el graffiti según les convenga, está claro. Y el caso comentado por López es un ejemplo paradigmático, además de ser una acción repugnante por parte de la clase política. Pero en fin….Salud!

  4. aver.. si me sale la cita… “la protagonista es una experta en arte lesbiana que una vez tuvo una historia romántica con una fallecida artista de graffiti”… yo…creo que no hemos leido el mismo libro…. y bueno… en lineas generales.. a mi, como escritor de graffiti, me mola… bastante

      1. jijiji no es por destripar el libro al posible lector ni nada de eso… pero creo, que la experta en arte tuvo una hija…

        No sé, como te digo, desde mi punto de vista como escritor de graffiti a mi, me mola.. Comenzando desde el prólogo… ya sé que artículos, ensayos o tesis ha tomado como referencia… es decir, si creo que se tomó la delicadeza de documentarse sobre el tema del que trata el libro… y si a eso le sumas una búsqueda por g00gle más el visionado de tres o cuatro pelis clave… tienes el background de la historia montado.

        Creo que el tipo quiere… digamos… separar al graffiti de todas esas expresiones artísticas con equivocadas denominaciones que se ven en galerías, museos y demás… que me parece bien por otra parte “Si no es ilegal, no es graffiti” o algo así decía… y creo que es un pensamiento que podemos tener muchos dentro del colectivo.
        Es por ello que no veo como tú dices, que “se le notan las ganas a Reverte de que el graffiti sea más vandálico y guerrilla de lo que no es…” simplemente… no sé, se me viene a la cabeza el documental ese.. de… como se llamaba… Paredes Robadas… (se puede ver en http://vimeo.com/28473821)… en él encontramos una reacción lógica de escritores de graffiti hacia los entresijos del arte… que sé yo… es muy tarde….

        Como dices, el libro te lo lees en dos días… es protobásico… tiene como trasfondo el mundo del graffiti… y es entretenido… no da para mucho más… Supongo que alguien podría decir lo mismo de Aerosol… no sabía que eras el director… ^^

      2. hombre demacraw, en que mundo vives: las lesbianas tienen hijos e hijas… Pero ése no es el foco. No me queda claro si me quieres llamar protobásico o a mi pequeño documental “Aerosol”: me da igual. Lo que tengo claro es que no se hicieron concesiones superficiales, y se construyó con un inmenso respeto y amor por el trabajo de cuatro enormes creadores como son Suso33, Kapi, Sixe e Isra. Gente que aún hoy siguen madurando y creciendo con lo que hacen y les da igual que un escritor se apunte a un fad y construya un personaje que es un puro delirio y poco tiene que ver con los escritores de graffiti… Pero ya sabes, como decía Groucho Marx “Esto es sólo una opinión personal y si no le gusta tengo otras”

  5. a ver, no me seas… digo que el libro de Reverte, es protobásico, que se lee en dos días… que la historia que cuenta es muy sencilla… pero cuenta con el mundo del graffiti como fondo… y eso es lo que hace que hablemos del mismo. Y paralelamente, cuando hacia referencia a Aerosol, lo hacia en el sentido de que… a un aficionado a los documentales… pues le puede parecer… simple… pero no digo que lo sea… No es un documental sobre graffiti, sino sobre cuatro escritores…. no sé si me explico…

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