Cruza Carabanchel es un pequeño maravilloso festival que se celebra en el barrio de Carabanchel entre mayo y junio, y en esta edición de 2024 pude participar en la muestra colectiva acogida por el espacio Factoría Jarana. Preparé una serie de fotos estenopeicas con mi juguete favorito: la cámara Pinsta. Bajo el título de «Parque Cero» se trataba de un ensayo fotográfico sobre el arrasado parque de Comillas, que subtitulé «Instantáneas de un parque que ya no está».
NOTA ORIGINAL PARA LA EXPOSICIÓN
Parque cero
Es una serie de fotografías estenopeicas, sobre papel positivo Ilford en blanco y negro, realizadas con una cámara Pinsta a lo largo del mes de mayo de 2024. Cada copia es única, al no contar con un negativo y no poder previsualizar previamente, ni retocar digitalmente. Trabajar con esta técnica estrictamente analógica es volver a los propios orígenes de la fotografía, no exenta de una cierta sensación fantasmagórica. Como los sueños, es imprevisible y perecedera. Los momentos suceden delante de los minutos de exposición, a veces segundos, y puede surgir cualquier cosa. Incluso nada. El error, la imprecisión, el foco, el contraste están invadidos por el azar, por mucho que intentes dominar el proceso. Igual que la vida misma.
¿Dónde está nuestro parque?
A pesar de las luchas vecinales el Ayuntamiento de Madrid siguió adelante con su plan de obras y ha borrado el Parque de Comillas, un pulmoncito de nuestro barrio y un área de juegos y encuentros intergeneracionales. Sólo domina el ruido, las excavaciones, las vallas metálicas y la ausencia de horizontes sin cruce de árboles. Las personas lo bordean como almas en pena, y es descorazonador encontrar los puntos de vista truncados que he intentado reflejar en estas imágenes. Un aroma funerario que se presenta como un monumento a la estupidez humana, sorda a la grandeza de cada árbol y su vínculo con nuestras emociones más profundas.
Miguel Ángel Rolland, Comillas-Madrid, junio de 2024.



